Nos hemos cansado ya de repetir hasta la saciedad la precaria situación de nuestros artistas y de los diversos actos culturales celebrados en Canarias.
No es ninguna sorpresa que un profesional de reconocido prestigio internacional como Octavio Zaya haya dicho basta. En nuestro último post comentábamos que “desgraciadamente, quienes deben apostar por el esfuerzo, la dedicación, la preparación y la profesionalidad, prefieren el modelo de caciquismo, estupidez y amiguismo de siempre”.
La carta de dimisión de Octavio no es más que un reflejo de la certeza de esta afirmación. Lo lamentable es que es una situación extrapolable a todas las áreas de trabajo de los gobiernos insulares y el Gobierno Autonómico. Me resulta digna de reproducción la siguiente afirmación :
“para quien vive en Canarias y depende de la política cultural del gobierno, la paciencia se traduce en hipoteca existencial”
El caciquismo es “la intromisión abusiva de una persona o una autoridad en determinados asuntos, valiéndose de su poder o influencia”. Y el caciquismo es lo que elección tras elección elegimos con nuestro voto, hipotecando irremediablemente nuestra existencia.
Ahora asistiremos a un baile de declaraciones y censuras informativas que intentarán desprestigiar a un profesional que antepone su ética a su ambición. Se nos mentirá aludiendo a la puntualidad de este hecho, cuando es un suceso generalizado en cualquier ámbito y nivel. Y vendrán los de siempre a hablar del pueblo canario y de la soberanía como solución a todos nuestros males. No nos confundamos, el cáncer -en forma de cacique paleto y burlón- ya se ha extendido y es incurable.
Más información en Canarias 7 y La Opinión.
es malo ser mazquina
Por: yessica el Junio 4, 2008
a las 2:09 pm